Sabíais que... Según la leyenda, Saint-Denis, decapitado en Montmartre, llevó su cabeza hasta la actual basílica. La basílica tiene más de 70 tumbas y efigies. Las vidrieras medievales se destruyeron durante la revolución para recuperar el plomo. La torre norte, hoy en día desaparecida, llegó a medir hasta 86 m de altura.

Visita de la Basílica

Horario:

Del 1 de octubre al 31 de marzo: todos los días de 10:00 h a 17:15 h (los domingos de 12:00 h a 17:15 h)

Del 1 de abril al 30 de septiembre: todos los días de 10:00 h a 18:15 h (los domingos de 12:00 h a 18:15 h)

Horario de las visitas guiadas: de lunes a sábado a las 11:00 h y a las 15:00 h; los domingos a las 12:30 h y a las 15:00 h.

Atención: el último pase es 30 minutos antes del cierre y permanecerá cerrada durante algunos actos religiosos.

Tarifas:

Adulto: 8,50 € / Tarifa reducida y tarifa de grupos: 6,50 €

 

Esta antigua abadía de Saint-Denis, verdadera joya del arte gótico y tumba de los reyes franceses, es el testigo privilegiado de la historia de Francia, ya sea artística, política o espiritual... Brilla por su arquitectura, sus vidrieras, su necrópolis y sus efigies abiertas al público.

La necrópolis

Mucho antes de la construcción de la basílica, existía en el lugar del edificio actual un monasterio dedicado al culto a Saint-Denis, el primer obispo de París, martirizado y decapitado por los romanos en el siglo II.

Gracias a este culto a Saint-Denis, el monasterio tenía estrechas relaciones con el reino francés antes de que se convirtiera en el lugar de sepultura privilegiado de las dinastías reales.

Así, desde el «buen» rey Dagobert hasta los famosos Luis XVI y María Antonieta, cerca de 42 reyes, 32 reinas y más de 60 príncipes y princesas reposan en la basílica que cubre varias dinastías de merovingios y borbones.

Las efigies

Las efigies representan una escultura funeraria del arte cristiano que representa un personaje tumbado, normalmente sobre su espalda, vivo o muerto, en una actitud beata o sonriente.
La necrópolis de la basílica acoge más de 70 tumbas monumentales y efigies de ilustres personajes de la historia de Francia como Francisco I, Catalina de Médici o incluso Bertrand Du Guesclin, convirtiéndose así en el conjunto de esculturas funerarias más importante del siglo XII al XVI.

La cripta

La cripta actual representa el lugar de la tumba y de las reliquias de Saint-Denis y de sus 2 compañeros hasta el siglo XII.

Por el éxito del culto a Saint-Denis y la voluntad masiva de la aristocracia de enterrarse junto a Saint-Denis, fueron necesarias varias ampliaciones de la basílica entre los siglos VI y VII, que se realizaron en esta cripta.

De la capilla original, construida en el siglo V, solo quedan unas paredes. Sin embargo, la cripta de estilo romano ofrece la posibilidad de descubrir los magníficos capiteles esculpidos y se caracteriza por la parte de sus pilares.

Las vidrieras

El aspecto de la vista exterior de la basílica contrasta con la claridad interior del edificio gracias a las vidrieras.

Desgraciadamente, debido a las destrucciones de la Revolución Francesa, quedan pocos restos de las vidrieras del siglo XII, solo unas cinco que evocan el antiguo testamento y la vida de Moisés.

El «Árbol de Jesé» es quizás una de las vidrieras más famosas de la basílica, evoca de manera simplificada la genealogía de Jesús y coloca, por alegoría, al Rey como el representante de Dios en la tierra.

El resto de vidrieras que datan del siglo XIX fueron realizadas por el arquitecto Viollet-Le-Duc y evocan la leyenda de Saint-Denis y la historia de la basílica.

El rosetón sur, con sus más de 14 metros de diámetro, evoca a un Dios radiante sobre los ángeles, los signos del zodiaco y los trabajos agrícolas. Este sirvió de modelo para el rosetón de Notre-Dame de París.

La restauración de la fachada y la colocación del chapitel

Tras 3 años de restauración, en agosto de 2015, la basílica volvió a lucir como antes gracias a una restauración por microabrasión, que desveló la policromía del edificio.

En la restauración de la fachada intervinieron diferentes artesanos, talladores de piedra, doradores, vidrieros para que las esculturas, pinturas y el gran reloj con manecillas doradas volvieran a lucir como antes.

Un chapitel, construido en el siglo XIII, cubría la torre norte de la fachada de la basílica. Tras varias tormentas entre 1842 y 1845, tuvo que desmontarse por precaución en 1846 y nunca volvió a colocarse.

Sin embargo, desde los años 90, el proyecto de reconstrucción ha movilizado a un comité de patrocinio presidido por Erika Orsenna, cuyo objetivo es reconstruir la obra del castillo de Guédelon o de Hermione y que se autofinanciará con las visitas. Cerca de París, la Basílica de Saint-Denis, sus vidrieras, sus efigies y su arquitectura gótica os abre sus puertas.

Descubrir toda la información práctica para visitar la basílica.